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Cultura

Murió Ozzy Osbourne

Ozzy Osbourne ha muerto. La frase duele, pesa, retumba como un riff oscuro en la conciencia colectiva del rock y del heavy metal. El mundo despide a una de sus figuras mĆ”s salvajes, icónicas e irrepetibles. MĆ”s que…

POR banctraider@gmail.com 22/07/2025 5 MIN DE LECTURA
Murió Ozzy Osbourne

Ozzy Osbourne ha muerto. La frase duele, pesa, retumba como un riff oscuro en la conciencia colectiva del rock y del heavy metal. El mundo despide a una de sus figuras mÔs salvajes, icónicas e irrepetibles. MÔs que un músico, Ozzy fue un símbolo: del exceso, de la resistencia, del poder de la música para romper moldes, estructuras y prejuicios. Su legado atraviesa generaciones, culturas y géneros. Y aunque su cuerpo haya cesado, su voz seguirÔ gritando desde los parlantes de cada alma metalera.

Ā«Es con mĆ”s tristeza que las palabras pueden expresar que debemos informar que nuestro amado Ozzy Osbourne murió esta maƱana. Ɖl estuvo con su familia y rodeado de amor. Les pedimos a todos que respeten la privacidad de nuestra familia en este momento. Sharon, Jack, Kelly, Aimee y LouisĀ», expresó la familia en un comunicado.

El nacimiento del mito

John Michael Osbourne nació en Birmingham, Inglaterra, en 1948, en el corazón industrial de una ciudad gris que se convertiría en cuna de un nuevo sonido. Junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward formó Black Sabbath, banda fundacional del heavy metal, con un debut homónimo en 1970 que aún hoy suena como una invocación. La voz temblorosa y alucinada de Ozzy fue el canal perfecto para una lírica oscura, cargada de miedos, guerra, religión y locura. No existía antes nada igual.

Con Sabbath, redefinió el rol del cantante: ya no el galÔn de voz limpia ni el chamÔn psicodélico, sino el profeta del apocalipsis. Su impronta vocal, su teatralidad y su capacidad para encarnar el miedo y la rabia social con una autenticidad brutal, moldearon el ADN del metal. Ozzy era el reflejo de una época que ya no creía en los dioses del pop, pero sí en los demonios interiores.

Solista, showman, sobreviviente

Cuando fue expulsado de Black Sabbath en 1979, muchos pensaron que su carrera habĆ­a terminado. Pero Ozzy resurgió con Ā«Blizzard of OzzĀ» (1980), un disco debut que lo reafirmó como leyenda. Junto al joven guitarrista prodigio Randy Rhoads —cuya muerte trĆ”gica tambiĆ©n marcarĆ­a su vida—, construyó una nueva era de clĆ”sicos: Crazy Train, Mr. Crowley, Flying High Again. Su carrera solista fue un despliegue de oscuridad, melodĆ­a y actitud, que influyó tanto al heavy tradicional como al hard rock, al glam, al thrash y mĆ”s allĆ”.

Fue también un pionero del espectÔculo. Desde la infame mordida al murciélago hasta sus provocaciones escénicas, Ozzy construyó un personaje que trascendió lo musical. Su figura mediÔtica, ya sea como caricatura viva del rock en MTV o como padre disfuncional en The Osbournes, nunca dejó de generar contradicción, fascinación y culto.

Apenas hace unos dĆ­as, concretamente el 5 de julio de 2025, la ciudad de Birmingham se convirtió en el epicentro de la historia del heavy metal cuando Black Sabbath ofreció su concierto de despedida ā€œBack to the Beginningā€ en el histórico Villa Park. Fue la primera vez en dos dĆ©cadas que la formación original —Ozzy Osbourne, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward— volvĆ­a a unirse en el escenario, soportada por un despliegue de estrellas como Metallica, Slayer, Tool y Pantera, en una maratón de casi nueve horas que se transmitió en vivo y fue vista por millones en todo el mundo. En una escena profundamente simbólica, Ozzy, ya postrado por el Parkinson, cantó desde un trono, mientras al cierre la banda se encontró entre lĆ”grimas, riffs finales y camaraderĆ­a, sellando su legado y ofreciendo un adiós tan Ć©pico como su mĆŗsica.

Un sĆ­mbolo sociocultural

Ozzy representó mÔs que a un cantante: fue el emblema del marginal que se vuelve gigante. Hijo de clase obrera, disléxico, con antecedentes penales, adicto a todo lo imaginable, sobrevivió a décadas de autodestrucción y, sin embargo, se mantuvo en pie. Su historia personal es la de muchos: incomprendidos, rechazados, furiosos con el mundo. Pero su grito fue mÔs fuerte. En su música encontró un lenguaje, y en sus fans, una religión.

Para miles, Ozzy fue el padrino de un estilo de vida. Su figura moldeó la estética del metal: cuero negro, cruces, oscuridad, ironía. Inspiró a artistas, cineastas, escritores y generaciones enteras que encontraron en su voz un refugio y una catarsis.

Eterno en la historia del metal

Decir que Ozzy Osbourne fue «el Príncipe de las Tinieblas» es decir poco. Fue el creador de un imperio sónico basado en el vértigo, en la distorsión emocional, en el grito colectivo contra el orden establecido. Fue puente entre la vieja guardia del metal y sus mutaciones mÔs extremas. Fue padre, guía, inspiración, meme, leyenda viviente. Hoy, esa leyenda se hace eterna.

El metal no serƭa lo que es sin Ʃl. Y no lo serƔ nunca mƔs igual sin su presencia. Pero sƭ lo serƔ con su espƭritu. Porque cada acorde denso, cada riff endemoniado, cada letra que hable del dolor y del infierno cotidiano, llevarƔ su huella.

Ozzy Osbourne ha muerto. Pero su sombra seguirÔ viva en cada noche negra donde alguien, en algún rincón del mundo, levante los cuernos al cielo y ponga «Paranoid» al mÔximo volumen.

DescansÔ en paz, Ozzy. Y que el infierno te reciba con una ovación de amplificadores al rojo vivo.

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