
(Gustavo Londeix) Desde hace casi 50 años existe una estaciĂłn de radio que transmite un extraño zumbido. A veces se escucharon nĂșmeros, nombres y palabras cuyo significado nadie puede descifrar.
Han pasado casi 50 años desde que alguien detectara por primera vez con un receptor de onda corta un extraño zumbido en la frecuencia 4.625kHz. Un zumbido que se repite 30 veces por minuto, todas las horas del dĂa, todos los dĂas del año. Hoy en dĂa, ni siquiera se sabe desde donde se emite la señal.
Se desconoce cuĂĄndo comenzaron sus emisiones, aunque parece ser que fue en 1976 la primera vez que alguien reparĂł en sus zumbidos. Un dĂa de ese año, alguien sintonizĂł la frecuencia 4.625kHz en su receptor de onda corta y pudo oĂr un pitido de 2 segundos de duraciĂłn que se repetĂa de manera continua. La noticia del descubrimiento comenzĂł a extenderse entre los entusiastas de la onda corta que se preguntaban cuĂĄl serĂa el fin de una emisiĂłn asĂ.
La emisora continuĂł emitiendo la misma inquietante programaciĂłn hasta comienzos de 1990, cuando cambiĂł su repetitivo pitido por un zumbido de 0.8 segundos de duraciĂłn. De manera constante, se emitĂa el zumbido unas 21 o 34 veces por minutos. Durante el Ășltimo minuto de cara hora, el zumbido cambiaba por un tono continuo que duraba todo el minuto.
La «programación» volvió a sufrir cambios el 16 de enero de 2003, cuando se alargó la duración de los tonos que, ademås, pasaron a ser mås agudos. Aunque, desde entonces, se ha vuelto a la señal anterior.
La emisora emitĂa, y sigue haciĂ©ndolo, las 24 horas del dĂa con una potencia aproximada de 10 kW.
Pero no todos son pitidos y zumbidos, sino que es frecuente que se oigan conversaciones lejanas en ruso. Una de estas conversaciones se escuchó el 3 de noviembre del 2001: «Soy el 143. No recibo el oscilador». A lo que siguió un «Esto es lo que la sala de operaciones estå enviando».

También se escuchan extraños mensajes
TambiĂ©n se han escuchado mensajes, aunque muy pocos. Durante los años que se lleva monitorizando la frecuencia, parece que no han sido mĂĄs de tres o cuatro los mensajes interceptados. El primero, a las 21.58 del 24 de diciembre de 1997. Varias series cortas de pitidos sustituyeron al insistente zumbido y, al cabo de un momento, una mujer hablando en ruso anunciĂł: «Ya UVB-76. 18008. BROMAL: Boris, Roman, Olga, Mikhail, Anna, Larisa. 742, 799, 14» (los nombres son del alfabeto fonĂ©tico ruso, que sirve para deletrear). El mensaje fue repetido varias veces hasta que otra serie de pitidos marcĂł el fin y se volviĂł a la monotonĂa del zumbido.
Esta primera emisiĂłn hablada permitiĂł averiguar el indicativo de la emisora, UVB-76, y el lugar desde el que emitĂa, Povarovo, a unos 40 kilĂłmetros al noroeste de MoscĂș. Sin embargo, el propĂłsito de la emisiĂłn continuaba siendo un misterio.
Una voz similar se pudo escuchar el 12 de setiembre del 2002, aunque muy distorsionada, lo que hizo muy difĂcil entenderla completamente. Lo que se pudo transcribir era algo asĂ como «UVB-76, UVB-76. 62691 Izafet 36938270».
No se volvió a escuchar ninguna otra voz hasta varios años después. Eran las 7.57 del 21 de febrero del 2006. Otra voz, extremadamente distorsionada, pero esta vez pudo grabarse: «75-59-75-59. 39-52-53-58. 5-5-2-5. Konstantin-1-9-0-9-0-8-9-8-Tatiana-Oksana-Anna-Elena-Pavel-Schuka. Konstantin 8-4. 9-7-5-5-9-Tatiana. Anna Larisa Uliyana-9-4-1-4-3-4-8».
El 2 de Septiembre de 2010 se pudo escuchar en la emisora un fragmento de la mĂtica sinfonĂa del «Lago de los Cisnes» de Tchaikovsky. AdemĂĄs, se podĂa percibir una voz femenina recitando nĂșmeros del 1 al 9, con un ritmo que parecĂa indicar un cĂłdigo Morse. Tras ello, se produjo un cambio de ubicaciĂłn de la estaciĂłn, abandonando su lugar original en Povarovo y adoptando una nueva localizaciĂłn.
Luego no hubo mĂĄs mensajes y, hoy en dĂa, el propĂłsito de la emisora continĂșa siendo desconocido. SegĂșn algunos su misiĂłn es la de «transmitir Ăłrdenes a las unidades militares y a los centro de reclutamiento del distrito militar de MoscĂș».

Otra teorĂa defiende que las Ăłrdenes irĂan destinados a los espĂas rusos que se encuentran en misiĂłn en el extranjero.
Hay una opciĂłn que plantea algo aterrador: estarĂa conectada a un aviĂłn no tripulado y armado con cargas nucleares que, en caso de ataque enemigo y al detenerse la emisiĂłn, a su vez lanzarĂa sus bombas como represalia.
Y hay una Ășltima opciĂłn: Âży si ninguna mano humana manejara la estaciĂłn y ni siquiera los rusos sabĂan de su existencia?
En 2010 los investigadores rastrearon la emisora a travĂ©s de Google Maps y se toparon que estaba en una especie de bĂșnker en una antigua base militar rusa en las afueras de Povarovo. AsĂ fue como un grupo de seguidores y amantes del misterio se acercaron hasta la zona.
El grupo hablĂł con la gente del lugar quienes les dijeron que ese año se habĂa dado un gran nĂșmero de tormentas en la zona. Una de ellas fue tan tremenda que el puesto militar fue evacuado en pocas horas. Tras una larga caminata el grupo encontrĂł lo que parecĂa la entrada al bĂșnker junto a una serie de edificios militares, todos abandonados.
La gente habĂa salido rĂĄpido dejando algunas pertenencias por el camino. El bĂșnker era de difĂcil acceso debido, pero accedieron a su interior que era, segĂșn el grupo, un «espacio oscuro y solitario, algo asĂ como un laberinto con una gran cantidad de pasillos y habitaciones».
En su interior encontraron un libro que contenĂa un registro de los mensajes enviados a travĂ©s de la UVB-76, siendo el Ășltimo de ese mismo mes de agosto, momento en el que supuestamente debieron de abandonar la zona. La señal etĂ©rea que habĂa fascinado al mundo durante años tenĂa por fin la primera señal fĂsica.

Hoy, The Buzzer, o UVB-76 o MDZhB sigue emitiendo. Pero su misterio continĂșa, ya que nadie sabe la razĂłn de su existencia ni quien lo opera.
Y se trata de determinar la nueva ubicación de la señal.
Una posible es la pequeña localidad rusa de Kirsino, cuya poblaciĂłn no alcanza los 50 habitantes. Otra dice que se encontrarĂa cerca de la frontera de Estonia, en Pskov Oblast.
Mientras siga sin existir una confirmaciĂłn oficial y The Buzzer siga emitiendo ese zumbido caracterĂstico, el hombre podrĂĄ seguir elucubrando el sentido de esa emisora y quien la maneja. ÂżEspĂas, militares rusos, extraterrestres?
Todo es posible. (Clarin)

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