Su carrera como influyente saxofonista tenor y compositor abarcó mÔs de medio siglo, siguiendo la compleja evolución del jazz durante ese periodo.
Wayne Shorter, el enigmĆ”tico e intrĆ©pido saxofonista que dio forma al color y el contorno del jazz moderno como uno de sus compositores mĆ”s intensamente admirados, murió el jueves en Los Ćngeles. TenĆa 89 aƱos.
Su publicista, Alisse Kingsley, confirmó su fallecimiento en un hospital. No hubo información inmediata sobre la causa.
Shorter tenĆa un estilo astuto y confiado con el saxofón tenor, identificable al instante por su tono grave y su sentido elĆptico de la frase. Su sonido era mĆ”s brillante en el soprano, instrumento en el que dejó una influencia incalculable; podĆa ser inquisitivo, burlón o esquivo, pero siempre con una entonación milimĆ©trica y una claridad de ataque.
Su carrera se extendió a lo largo de mÔs de medio siglo, inextricable en gran medida de la compleja evolución del jazz durante ese lapso. Surgió en la década de 1960 como saxofonista tenor y compositor interno de los Jazz Messengers de Art Blakey y el Quinteto de Miles Davis, dos de los grupos pequeños mÔs célebres de la historia del jazz.
DespuĆ©s ayudó a crear la fusión, con Davis y como lĆder de Weather Report, que amasó una legión de fans. TambiĆ©n forjó un vĆnculo con la mĆŗsica popular en colaboraciones marquesinas con la cantautora Joni Mitchell, el guitarrista Carlos Santana y el grupo Steely Dan, cuya canción de 1977 Ā«AjaĀ» alcanza un clĆmax dinĆ”mico con su solo de tenor al escondite.
Shorter escribió su parte de composiciones que se convirtieron en estĆ”ndares del jazz, como Ā«FootprintsĀ», un vals fresco y etĆ©reo, y Ā«Black NileĀ», un himno impulsivo. MĆ”s allĆ” de su libro de melodĆas, fue venerado por desarrollar y refinar sin cesar un lenguaje armónico moderno. Sus composiciones, elegantes e insinuantes, pueden transmitir elegantes ambigüedades de estado de Ć”nimo. Se adhieren a una lógica interna incluso cuando rompen las reglas.
Su producción discogrĆ”fica como lĆder, especialmente durante un perĆodo febrilmente productivo en Blue Note Records a mediados de la dĆ©cada de 1960 -cuando hizo Ā«Night dreamerĀ», Ā«JuJuĀ», Ā«Speak no evilĀ» y varios otros, todos clĆ”sicos post-bop- se compara favorablemente con las mejores rachas ganadoras del jazz.
Desde principios del siglo XXI, el Wayne Shorter Quartet -con diferencia, el grupo mÔs antiguo del Sr. Shorter y el mÔs aclamado- ha establecido un imponente estÔndar de elasticidad formal y volatilidad cohesiva, llevando la prÔctica vanguardista al corazón de la corriente principal del jazz.
El Sr. Shorter decĆa a menudo que se sentĆa atraĆdo por la mĆŗsica porque tiene Ā«velocidad y misterioĀ». Aficionado de toda la vida a los cómics y la ciencia ficción, tenĆa una estanterĆa repleta de figuras de acción y vestĆa camisetas con el logotipo de la Ā«SĀ» de Superman. En sus Ćŗltimos aƱos, su figura era la de un sabio con brillo en los ojos, que emitĆa declaraciones crĆpticas o elĆpticas que inevitablemente volvĆan al sentido del juego.
«No tires por la borda yus sueños infantiles», dijo en 2012. «Tenés que ser lo suficientemente fuertes para protegerlos».
A lo largo de su carrera se negó a ceƱirse demasiado a ninguna tradición, salvo a la de la expedición intrĆ©pida. Ā«La palabra ‘jazz’, para mĆĀ», le gustaba decir, Ā«solo significa ‘te reto’Ā».
El relƔmpago de Newark
Wayne Shorter nació en Newark el 25 de agosto de 1933. Su padre, Joseph, trabajaba como soldador para la empresa de mĆ”quinas de coser Singer, y su madre, Louise, cosĆa para una peleterĆa.
Mientras crecĆan en el distrito industrial Ironbound de Newark, Wayne y su hermano mayor, Alan, devoraban los cómics, la ciencia ficción, los seriales radiofónicos y las matinales de cine en el Adams Theater. A los 12 aƱos, Wayne ganó un concurso de arte en toda la ciudad, lo que le llevó a asistir al Newark Arts High School, el primer instituto pĆŗblico del paĆs especializado en artes visuales y escĆ©nicas.
AllĆ conoció a varios profesores que cultivaron su interĆ©s por la teorĆa musical y la composición. Al mismo tiempo, el bebop -una corriente insurgente y a menudo frenĆ©tica del jazz moderno, tipificada por virtuosos como el saxofonista alto Charlie Parker y el pianista Bud Powell- fue para Ć©l una fuente de fascinación inagotable.
El bebop estaba muy arraigado en Newark: Savoy Records, el sello mĆ”s comprometido con el joven movimiento, tenĆa su sede allĆ, y la radio local emitĆa en directo a travĆ©s del rĆo Hudson desde clubes como Birdland y el Royal Roost. Shorter, que habĆa recibido clases particulares de clarinete, se pasó al saxofón tenor. Junto con su hermano, trompetista, se unió a un grupo local de bebop liderado por una llamativa cantante llamada Jackie Bland.
Tanto en el escenario como fuera de Ć©l, los hermanos Shorter se enorgullecĆan tanto de la postura de rebeldĆa iconoclasta del bebop como de los giros intrincados de la mĆŗsica; actuaban con trajes intencionadamente arrugados y chanclos de goma, apoyando periódicos en sus atriles en lugar de partituras. El poeta Amiri Baraka, compaƱero de clase, recordaba que ese comportamiento tan extravagante dio lugar a una abreviatura local: Ā«tan raro como WayneĀ»: Ā«tan raro como WayneĀ». El Sr. Shorter llevaba ese desaire como una insignia de honor, y llegó a pintar las palabras Ā«Mr. WeirdĀ» en el estuche de su saxofón.
Adquirió un apodo mĆ”s heroico, el Newark Flash, en torno a la escena del jazz de los aƱos 50, mientras se licenciaba en educación musical en la Universidad de Nueva York. DespuĆ©s de servir dos aƱos en el ejĆ©rcito -en Fort Dix, Nueva Jersey, donde se distinguió como francotirador-, volvió a la escena, causando una gran impresión como miembro de Blakey’s Jazz Messengers, el brillante ejemplo del estilo realista pero combustible conocido como hard bop.
Shorter compartĆa la primera lĆnea de la banda con un joven trompetista, Lee Morgan, con el que formó una relación musical que pronto se extendió a sus propios Ć”lbumes y, finalmente, a los de Morgan. Pero ademĆ”s de tocar el saxofón, Shorter aportó a los Jazz Messengers un nuevo grado de sofisticación compositiva, escribiendo temas como Ā«Ping pongĀ» y Ā«Children of the nightĀ», que aderezaban una fórmula familiar de hard-bop con oscuros elixires armónicos.
Shorter se incorporó al segundo Quinteto de Miles Davis en 1964, despuĆ©s de desviar las propuestas de Davis durante varios aƱos por lealtad a Blakey. Su llegada supuso una brillante nueva edición de la banda, con el pianista Herbie Hancock, el bajista Ron Carter y el baterĆa Tony Williams. Davis, en su autobiografĆa, llamó al Sr. Shorter Ā«el conceptualizador de un montón de ideas musicales que hicimosĀ».
Una vez que se incorporó, el Sr. Shorter aportó nuevas composiciones a todos los Ć”lbumes de estudio realizados por el Miles Davis Quintet, empezando por la canción que da tĆtulo a Ā«E.S.P.Ā» en 1965. Durante un concierto en el Plugged Nickel de Chicago a finales de ese aƱo, sus solos de tenor fueron maravillas de la invención, convirtiendo incluso un estĆ”ndar del cancionero como Ā«On Green Dolphin StreetĀ» en un portal para la intriga sombrĆa.
Pero en la escala de la intriga, no podĆa haber nada mejor que Ā«NefertitiĀ», la canción que da tĆtulo a un Ć”lbum del quinteto de Davis publicado en 1968. Una composición de 16 compases con una melodĆa escurridiza y un camino armónico astutamente indeterminado, era tan holĆstica en su efecto que Davis decidió grabarla sin solos, sólo la lĆnea melódica tocada una y otra vez. En el libro de Michelle Mercer de 2004 Ā«Footprints: The Life and Work of Wayne ShorterĀ», de Michelle Mercer, el Sr. Shorter describió Ā«NefertitiĀ» como Ā«mi experiencia de escritura musical mĆ”s surgida de mĆ mismo en una sola piezaĀ», como alguien que recuerda un trance.
La mayor parte de la producción de Shorter en Blue Note se desarrolló mientras trabajaba con Davis, a menudo con algunos de los mismos compaƱeros musicales. En estos Ć”lbumes relató algunos aspectos de su vida: En Ā«Speak no evilĀ», grabado en 1964, aparecĆa su mujer, Teruko Nakagami, conocida como Irene, en la portada, y contenĆa una canción (Ā«Infant eyesĀ») dedicada a su hija, Miyako. El matrimonio acabó en divorcio en 1966; Ā«MiyakoĀ» serĆa el nombre de otra composición al aƱo siguiente.
El viajero misterioso
A diferencia de los demÔs miembros del Quinteto de Miles Davis, Shorter permaneció en el grupo durante el impulso de Davis hacia el rock y el funk, en el lacónico Ôlbum de 1969 «In a silent way», en el que participó el teclista y compositor austriaco Josef Zawinul, y en la expansión de época de «Bitches brew».
Junto con Zawinul y el bajista checo Miroslav Vitous, Shorter formó Weather Report, que publicó su Ć”lbum de debut, titulado simplemente Ā«Weather ReportĀ», en 1971. Durante los 15 aƱos siguientes, la banda cambió varias veces de personal, con Zawinul y Shorter como Ćŗnicas constantes. Weather Report tambiĆ©n cambió de estilo, alejĆ”ndose de la abstracción camerĆstica y acercĆ”ndose a los ritmos bailables. Su edición de mayor Ć©xito comercial, en la que participaba el fenómeno del bajo elĆ©ctrico Jaco Pastorius, se convirtió en una atracción para los estadios, y uno de sus Ć”lbumes, Ā«Heavy WeatherĀ», fue certificado disco de oro (y mĆ”s tarde disco de platino).
Shorter era la voz instrumental mĆ”s destacada de Weather Report, y sólo superado por Zawinul como creador de material original. Entre los temas perdurables que escribió para la banda se encuentran Ā«TearsĀ», un poema tonal que cambia de color; Ā«PalladiumĀ», una melodĆa funk con aires caribeƱos; y Ā«Mysterious travelerĀ», una saga rĆtmica que toma el nombre de un popular programa de radio de su juventud.
Durante su estancia en Weather Report, Shorter grabó muy pocos discos en solitario, pero «Native dancer», una colaboración de 1974 con el trovador brasileño Milton Nascimento, inspiró a mÔs de una generación de admiradores, entre los que destacan el guitarrista y compositor Pat Metheny y la bajista y vocalista Esperanza Spalding, que en 2008 grabó una versión de la canción que abre el Ôlbum, «Ponta de Areia».
La idea de trabajar con Nascimento surgió de la segunda esposa de Shorter, Ana Maria (Patricio) Shorter, que pasó su infancia en Angola bajo el dominio portugués. (El Sr. Shorter señaló su influencia en las notas del Ôlbum, e incluyó una melancólica balada llamada «Ana Maria»).
Shorter tardó mĆ”s de una dĆ©cada en publicar su siguiente Ć”lbum, Ā«AtlantisĀ», un complejo lienzo sonoro que tuvo una tibia acogida, tanto crĆtica como comercial. Uno de sus mayores defensores en aquel momento fue el crĆtico Robert Palmer, que lo elogió en The New York Times como Ā«un Ć”lbum de melodĆas en el que todo -textura, color, estado de Ć”nimo, mĆ©trica, tempo, instrumentación, densidad, lo que sea- parece estar en perpetua transformaciónĀ».
Shorter mantuvo un ideal similar tras la disolución de Weather Report en 1986. Sus siguientes Ć”lbumes contaron con un amplio abanico de colaboradores y un fuerte cociente de timbres sintĆ©ticos. La ambiciosa culminación fue Ā«High lifeĀ», que recibió crĆticas mordaces en su lanzamiento en 1995, notoriamente de Peter Watrous en The Times, que lo declaró Ā«un fracaso pastelĀ».
La tragedia personal visitó al Sr. Shorter poco despuĆ©s, y no por primera vez. Iska, su hija con Ana Maria, habĆa vivido con daƱos cerebrales antes de morir de un ataque de gran mal en 1985, a los 14 aƱos. La pĆ©rdida habĆa llevado a Wayne y Ana MarĆa a profundizar en el budismo Nichiren. Entonces, en 1996, Ana MarĆa y la sobrina de los Shorter, Dalila Lucien, se encontraban entre las 230 personas que murieron cuando el vuelo 800 de TWA se estrelló poco despuĆ©s de despegar del aeropuerto internacional Kennedy de Nueva York.
«En el budismo practicamos que somos capaces de mantener un diÔlogo eterno con los que perdemos temporalmente», dijo el Sr. Shorter a The Guardian varios años después. «Cuando mi mujer se fue, estaba en un estado de iluminación».
En 1999 se casó con Carolina Dos Santos, una bailarina y actriz brasileƱa a la que habĆa conocido a travĆ©s de Ana MarĆa. Ella le sobrevive, junto con sus hijas, Miyako y Mariana Shorter, y un nieto. Alan Shorter murió en 1987.
El filósofo canalla
Al entrar en una fase de eminencia tardĆa, el Sr. Shorter profundizó su vĆnculo con el Sr. Hancock, con quien compartĆa no sólo varias dĆ©cadas de historia musical, sino tambiĆ©n una base comĆŗn en la prĆ”ctica budista. Ambos artistas formaron parte del consejo del Thelonious Monk Institute of Jazz, una organización educativa sin Ć”nimo de lucro (ahora llamada Herbie Hancock Institute of Jazz) que administra una serie de programas, entre ellos un concurso internacional de larga duración.
Shorter y Hancock publicaron un introspectivo Ć”lbum a dĆŗo, Ā«1+1Ā», en 1997, que le valió un Grammy a la mejor composición instrumental por Ā«Aung San Suu KyiĀ», un tema herĆ”ldico dedicado a la activista y futura lĆder de Myanmar, que en aquel momento se encontraba bajo arresto domiciliario.
En total, Shorter ha ganado 12 premios Grammy, el último concedido este año al mejor solo de jazz improvisado por «Endangered Species», un tema escrito con Spalding del Ôlbum «Live at the Detroit Jazz Festival», en el que actuó en cuarteto con ella, Terri Lyne Carrington y Leo Genovese.
En 2015, la Academia de la Grabación le concedió un premio a toda su carrera. Fue becario Guggenheim en 2016 y National Endowment for the Arts Jazz Master en 1998. En 2017 recibió el Polar Music Prize, un galardón internacional que reconoce tanto la mĆŗsica pop como la clĆ”sica. Y fue uno de los galardonados con los Kennedy Center Honors 2018, en una clase que tambiĆ©n incluĆa al compositor Philip Glass.
Shorter inició una nueva y profunda etapa de su carrera en 2000, cuando formó un cuarteto acĆŗstico con el pianista Danilo PĆ©rez, el bajista John Patitucci y el baterĆa Brian Blade. Eran mĆŗsicos amplios de miras, capaces de seguir cada uno de sus movimientos e impulsos, y procedĆan de la generación que habĆa crecido con sus melodĆas.
El nuevo Wayne Shorter Quartet empezó tocando versiones de esos temas, como Ā«FootprintsĀ» y Ā«JuJuĀ», a menudo modificados o abstraĆdos hasta casi hacerlos irreconocibles. Jon Pareles, al reseƱar un concierto para The Times en 2013, observó que el Sr. Shorter Ā«trata las lĆneas de bajo o frases sueltas como pistas e implicaciones, jugando sobre la marcha con el tempo, las corrientes cruzadas, la inflexión y el ataque; todo puede estar en juego, y aun asĆ la composición conserva una identidad.Ā»
Con el tiempo, Shorter compuso nueva mĆŗsica para el grupo, como Ā«ScoutĀ», que se estrenó en 2017, y Ā«PegasusĀ», de la que tambiĆ©n orquestó partes para el quinteto Imani Winds. La Filarmónica de Los Ćngeles le encargó Ā«GaiaĀ», un poema tonal sinfónico que hace las veces de concierto para Spalding y sugiere una tradición clĆ”sica hĆ”bilmente rediseƱada por Shorter.
Juntos, el Sr. Shorter y la Sra. Spalding ampliaron audazmente esta promesa en Ā«IfigeniaĀ», una ópera vagamente basada en el mito griego, con mĆŗsica de Ć©l y libreto de ella, con escenografĆa del arquitecto Frank Gehry. Tuvo una serie de representaciones en 2021 y 2022, especialmente en el Kennedy Center de Washington, con el Sr. Shorter entre el pĆŗblico.
SeguĆa luchando contra las ideas preconcebidas y las prescripciones estĆ©ticas cuando, a los 85 aƱos, lanzó Ā«EmanonĀ», una suite que grabó en dos versiones separadas: una con su cuarteto y la otra tambiĆ©n con la Orpheus Chamber Orchestra, con su saxofón soprano. El Ć”lbum recibió el aplauso de la crĆtica y encabezó las listas de fin de aƱo de The Times y JazzTimes.
Shorter, que de adolescente creó un cómic de 58 pĆ”ginas dibujado a mano llamado Other Worlds, tambiĆ©n cumplió una ambición de toda la vida con Ā«EmanonĀ». Los Ć”lbumes venĆan con un cómic que escribió con Monica Sly, ilustrado por Randy DuBurke. Ambientado en una distopĆa de ciencia ficción, gira en torno a las acciones de Emanon, un Ā«filósofo canallaĀ» que insta a la resistencia contra el miedo y la opresión.
Ā«Hay una mirĆada de realidades en el multiversoĀ», reza el primer panel, situando un tema familiar en una clave nueva y audaz.
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